domingo, 7 de febrero de 2010

Tafta: ese boliche de mierda


En honor a la verdad que hace rato que un boliche no me resultaba tan extraordinariamente repulsivo. La pesadilla de mierda esa lleva el nombre de Tafta y queda en la city de los anillos frente al zoológico. Esta cosa debería estar ahí dentro y no afuera.

Se supone que esa zona está de ida a consolidarse como un paseo de boliches de buen nivel y que signifiquen un aporte para la noche cruceña, para la oferta turística y demás vainas. Este boliche de mierda jodió la cosa.

Los olores. Esta desgracia de boliche debería tener un buen stock de máscaras antigas en el ingreso, la pestilencia a ajo y a cebollas son su marca registrada. ¿No saben de la existencia de extractores de aire y no saben nimier acerca de aislar el ambiente de la cocina del resto? Un hedor verdaderamente insoportable. Se supone que quienes van a boliches de ese vecindario han pasado un buen rato pituqueándose para verse y oler bien, pero una vez dentro de Tafta al traste con el Santos de Cartier o el Scarlett de Cacharel. Lo único sensato es salir a usar las banquetas de afuera.

Las banquetas. ¿A quien mierda se le ocurre pensar que todos van a ir en grupos de ocho? Resultado: gente que uno no sabe quién corno es termina compartiendo con uno la pelotuda banqueta y ahí nomás ya se fue al carajo la debida intimidad para la charla.

El horror: los baños. Con una iluminación propia de un burdel, los baños son cualquier cosa menos algo confortable y funcional. Se supone que además de usar el baño para lo que sirve, la gente va también ahí para retocar su apariencia, para eso se necesita luz clara y un espejo donde la gente pueda verse de cuerpo entero; sea quien sea la persona que diseñó Tafta se fue por todo lo contrario. Cuenta con un solo baño para mujeres, eso de ya es una mala nota. Ese mismo baño único para damas que también es criticable en otros boliches de ese vecindario que condenan a la clientela femenina a colas insensatas en espera del turno.

La joya. Pero el remate de todo esto es este: el baño de hombres está compuesto por dos urinarios y NO HAY LAVAMANOS. Si sirven comida, lo mínimo razonable es que además cuenten con inodoro para que los hombres no tengan que entrarse al de damas. Pero que no pongan un pinche lavamanos en el baño de hombres es una verdadera mierda. ¿Qué carajos pasa por sus cabezas? ¿O es que así nomás uno va a salir a darle caricias a la pareja con quien tuvo la mala idea de ir por ese boliche? ¿Creen que todos los hombres de este pueblo somos unos mugres? ¿Pensarán que los hombres no se lavan la cara ni las manos?

Los pobres meseros hacen su mejor intento por compensar las diversas deficiencias -que no terminan con lo antes señalado-, pero inevitablemente fracasan.


Así las cosas, dense por advertidos.

1 comentarios:

  1. qué lo pario!!! amigote de verdad q esto asusta, no soy bolichera pero lo q me cuentas es desastroso, no puedo creer q la gente se atreva a abrir un local sin las minimas condiciones de salubridad, me imagino el olor con el que salis de ahi! la verdad es q todo este tema de boliches debe tener alguna regulacion antes de su apertura, pero de verdad mil gracias por hacerlo publico para que no cometamos el craso error de aparecernos por ahi!

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